PINTANDO UNA FIGURA EN 8 HORAS , porLos Alegres Turlurones
Un buen día, nuestro querido compañero Luis, tuvo la genial idea de hacerle un regalo al bueno de Alex por prestarnos su local de Pontevedra donde realizamos nuestras famosas sesiones de pintura una vez cada dos meses, alternando el sótano de Alita Cómics en Coruña.
Desde el primer día Alex se ha desvivido por ofrecernos las mayores comodidades, aportando flexos, bombillas, hilo musical y desde el pasado fin de semana unas hermosas sillas acolchadas que fueron recibidas con albricias y jolgorio unánime.
Pues bien, la idea consistía en pintar una figura en una de las sesiones, dividiendo el tiempo en turnos de 30 minutos en los que cada turlurón se encargaría de una prenda o accesorio. La figura elegida fue el porta-aigle francés que modeló Diego Fernández Fortes para la marca Art Girona y que tuvo a bien donar Juan Carlos Ávila, que ya la tenía más o menos empezada (él dice que tenía la cara pintada aunque no todos los presentes consideraron que estuviese terminada...). Se hizo un planning con los horarios y prendas de cada uno y el pasado sábado 19 de enero nos plantamos en el local de Alex para materializar la idea.
El primero en empezar fue Jorge, a primera hora de la mañana puesto que por la tarde partía con un grupo de alumnos a esquiar una semanita a Andorra. Empiezó el maratón pintando charreteras, escarapela y pompón.
Media hora después, le tocó el turno a Jesús, que dió buena cuenta de la pechera de la guerrera.
Mientras tanto, los compañeros Pica, Chema y JM y el futuro turlurón Rubén, se pusieron a pintar la mochila, a pintar las pistolas y su cartuchera, a preparar y pintar el terreno y a pintar la lanza y el sable, respectivamente. Mientras que algunos sólo dispusieron de 30 minutos para pintar una prenda entera, estos individuos tuvieron todo el santo día para sus labores...
Antes de irnos a comer, con la hipoglucemia empezando a causar estragos en el humor de los asistentes, Luis le metió mano al azul de la guerrera.
Después de la comilona (gambitas, churrasco y tarta helada) tocaba volver a ponerse manos a la obra, con las consiguientes prisas para que a cada uno le diera tiempo a terminar su parte en el tiempo fijado. Así pues, comenzó Alex pintando el chaleco y los botones.
Después de Alex le tocaba el turno a Juan, que se encargaría de pintar el cuello de la guerrera, las bocamangas y los galones.
Tras el toque de campana que indicaba el final de su turno, le tocaba a Dani pintar el pantalón entero... en media hora. Como se puede apreciar en las fotos anteriores, el muy espabilado aprovechó algún despiste para darle el color base a la prenda.
Después volvió la figura a Chema que pintó cinturón y zapatos de la figura, asímismo Javi, el hermano de Alex, nos echó una mano pintando una ídem.
Como ya se nos echaba el tiempo encima, procedimos a emplatar la figura en el terreno y a pegar los accesorios que estaban terminados. Por unos pocos detalles no conseguimos terminar la figura pero seguro que Alex la rematará tranquilamente en casa y podrá disfrutar de ella en su vitrina. El resultado tras unas 8 horas de pintura fue este:
Y para finalizar el artículo, os dejamos con un par de videos que reflejan perfectamente el divertido caos que predomina en nuestras reuniones.