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Si, ya sé que el KV (llamado así en honor al mariscal soviético Kliment Vososhilov) modelo 2, con esa desproporcionada torreta, más bien un minipiso de esos de la ministra de vivienda, terminó de producirse en 1942. También sé que estos carristas llevan un uniforme un poco más tardío. Pero no importa demasiado porque lo que se trataba con esta escena era probar una nueva peana, ver cómo quedarían un par de figuras sobre un trozo de pedazo de cacho de vehículo. Y si le tocó a estos rusos, pues fue porque los tenía más a mano que a otras figuras. Como podréis comprobar, no hay mejoras de ningún tipo sobre ese pedazo de carro de combate, más bien artillería autopropulsada, diría yo. Ni fotograbados, ni piezas de resina, ni un mísero complemento. Es cierto que con algunos de esos adminículos hubiera ganado bastante pero, como os digo, ese no era mi objetivo. Realmente lo que más me interesaban eran las propias figuras y la torre, pues eso, me sirvió únicamente como inusual base escénica.
El KV-2 fue un blindado soviético que se produjo desde 1940 hasta 1942, como ya dije. Pesaba la módica cifra de 53 toneladas. Casi nada, sobre todo para el modesto motor de 155 caballos que lo movía. Eso le hacía ser un vehículo pesado y lento, muy lento. Tan sólo podía desarrollar 16 millas por hora. Por estos motivos a duras penas cumplía su cometido, y así las cosas se dejó de producir de forma más bien temprana. |
Materiales utilizados.
La figura de Alpine referencia 35039.
Una figura de Tamiya, de su caja de “Russian army tank crew at rest” a la que se le sustituyó la cabeza por la sobrante de la figura de Alpine y las manos por un par de Hornet. Como esta figura apenas va a sobresalir y está tapada parcialmente por la escotilla, tampoco me importaba mucho que su calidad no fuese demasiado buena.
Un trozo del tanque KV Big Turret de Trumpeter Ref. 00311, convenientemente “recortado” para encajarlo en la peana.
Y finalmente la peana: un bloque de piedra comercializado en Zara Home para colocar en él velones, convenientemente reconvertido en peana modelística.
Las figuras.
La de Alpine es magnífica, aunque para mi gusto las caras modeladas por Taesung Harmms son un poco repetitivas. Tal es así que los dos carristas parecen hermanos. Salvo este detalle se trata de unas figuras excelentes. La de Tamiya ya no podemos decir lo mismo. Menos mal que con la adición de la cabeza de Alpine y las manos de Hornet gana bastante, porque sino no se hubiera podido colocar en la escena de ninguna manera.
Sobre la pintura no voy a dar lecciones a nadie, que a duras penas me cuesta recibirlas. Sólo diré los colores utilizados apara la chaqueta del carrista que está de pié. Por cierto todos ellos de Vallejo.
Base: Mezcla de Gris Basalto 869 + Sombra Tostada 941 + Escarlata 962 + Gris Negro 862 + Gris Muralla GC49 + Barniz satinado. Sí, el barniz lo añadí directamente a la mezcla de pintura y puedo afirmar que el resultado es bastante satisfactorio, dándole ese toque satinado del cuero aunque sin pasarse.
Luces: Gris Piedra 844, que se va añadiendo a la Base de forma gradual.
Sombras: Sombra Tostada 941 y Negro 950. Se fueron añadiendo consecutivamente a la base para oscurecerla.
Veladuras: Negro 950, Marrón Chocolate 872 y Sombra Tostada 941, todas ellas con Médium Veladuras. Un color tras otro, dejando que sequen bien entre aplicaciones. Estas fueron selectivas, es decir, que la veladura no se aplicó a toda la figura por igual.
Debo decir, respecto a la pintura de esta figura que el Sombra Tostada entró en, prácticamente, todas las mezclas de colores, tanto botas, como pantalón, como correajes, como en la propia cara. ¡Ah!, otra cosa. Para los cristales de las gafas queda muy bien añadirle, una vez pintados, una gota generosa de Alkyll (o dos o tres) para conseguir un cristal curvo y con volumen.
La otra figura se pintó de forma similar, aunque en la chaqueta le di prioridad al Marrón Chocolate 872, para obtener una tonalidad más amarronada que la del primer carrista. Por lo demás sólo recalcar que, obviamente, no me molesté mucho en pintar ni los pantalones ni las botas ya que no se iban a ver. Tan sólo una ligera capa de color marrón oscuro.
El KV-2.
Seguramente sobre estos procesos de pintura y envejecimiento de carros de combate los amigos de Panzernet, por ejemplo, tendrán mucha más información que la que yo os pueda dar. No obstante paso a contaros cómo preparé este trozo de KV-2 para ponerlo a los pies de los carristas.

Lo primero fue serrar el carro para adaptarlo a la peana. Nada sencillo, lo confieso. Con una sierra plana, y tras marcar los límites del corte, procedí a la amputación. Quedó un corte aproximado, que tuve que ajustar con la cuchilla. Luego ya sólo fue cosa de sellar los huecos con masilla (Magic Sculp) que a la vez sirvió de pegamento entre el carro y la peana.
A continuación enmascaré con cinta de pintor la base, para protegerla de las rociadas de pintura. La mayor parte del trabajo de pintura lo realicé con aerógrafo, a una presión baja de 1,2 bar. Vamos allá con la pintura.
Color base: Verde Oliva + Verde Camuflaje. Se aplica bien diluido y en varias capas. A este le siguen las luces y sombras de los paneles, aclarando el centro de los mismos y oscureciendo toda la parte inferior del carro. Al color base se le añade Ocre amarillo y Marrón cubierta por un lado y, Verde Camuflaje y Negro por otro.

A continuación coloqué las calcas. Aquí lo propio es dar primero barniz brillante, luego colocar la calca con Micro Sol y Micro Set, y a continuación dar barniz mate. Todo eso hace que la calca se integre perfectamente sobre la superficie del blindado. Pero confieso que me he saltado los barnices.
Tras las calcas llegan los óleos. Lo propio es hacerlo con los archiconocidos Windsor and Newton, pero como tengo una partida de Titán en casa, pues no es cuestión de tirarlos y duplicar gastos, así que todas las referencias son de esta marca. Primero, con Negro Humo remarco todos los huecos, tornillería, líneas de las planchas, etc. Esto resalta los volúmenes, a la vez que simula la acumulación de porquería en esas zonas.
Luego, con colores variados, deposito pequeños puntitos de color sobre la superficie previamente impregnada de disolvente. Colores: Azul Celeste, Amarillo Titán Medio, Verde Cinabrio, Rojo Titán Escarlata, Ocre amarillo, Carmín Garanza, Tierra Siena Natural, Tierra Siena Tostada, ... y cantos otros se os ocurran. Yo procuro acumular más colores más claros por la parte superior y los más oscuros en la inferior, pero aquí ya va a gusto del consumidor. Luego, con el pincel limpio e impregnado en disolvente vamos retirando los puntitos de color. Deberíamos decir mejor, esparciéndolos por la superficie del carro. En las superficies planas el movimiento del pincel es de picoteo y en las verticales de arriba abajo. Esto hace que gane en riqueza cromática, toma ya.

Terminada esta fase me aplico con los desconchones. En este carro los hice con dos técnicas: con pincel afilado y con esponja. A mi , personalmente, me gusta repasar las aristas de las planchas de forma que queden una serie de desconchados irregulares y después me gusta picotear con el pincel bien afilado un poco por aquí y un poco por allá. En esta ocasión traté de que el efecto no fuese demasiado intenso. Para rematar la faena, con un trocito de esponja impregnado en la pintura fui presionando aquí y allá, lo cual deja unas picaduras muy reales sobre la chapa. Para todos estos procesos los colores empleados fueron acrílicos de Vallejo: una mezcla de Negro + Marrón Chocolate.

Después de esta fase pasé a las chorreaduras de óxido. Muy fáciles de hacer con óleo Tierra de Siena Tostada. Aplico una gotita de óleo y con el pincel impregnado en disolvente hago que se escurra por la chapa abajo. Para controlar el grado de intensidad del efecto sólo hay que aplicar más o menos disolvente y hacer más o menos pasadas verticales con el pincel.
Para finalizar con los tratamientos de envejecimiento, aplico unos cuantos filtros (95% de disolvente y 5% de pintura) por toda la superficie del carro. A mi me gusta hacerlos con óleos muy diluidos, en lugar de las pinturas Humbrol, pero para gustos ya sabeis...
La jugada se remata con unos cuantos pigmentos de MIG aplicados en los recovecos y una capa muy fina sobre buena parte de las superficies planas del carro.
Termino con una rociada de Amarillo Ocre a aerógrafo muy diluido, que ayuda a fijar los propios pigmentos y a unificar el trabajo.
Luego sólo quedan detalles como frotar con un lápiz el cable de arrastre, pintar el eslabón de cadena con óxidos, oscurecer la salida del cañón, ...
 
Bueno, y eso es todo amigos. Espero que este modesto artículo haya sido de vuestro agrado.
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